
Este cuarto tiene algo que me llega a inspirar. Es un cuarto feo la verdad. Guarda todo lo que no tiene lugar en el resto de la casa. Pero tiene cierta calidez, tal vez inspirada por la entrada de la luz del sol, que aunque no calienta, ilumina.
Sin darme cuenta, como siempre, pienso en ti. Parece que ya eres un pensamiento grabado, que se repite y se repite en mi cabeza sin cesar, pero es tanto el poder de la grabación que no se queda solo en mi cabeza, se extiende a cada célula, se apodera de mi alma. Y tampoco es como si yo opusiera cierta resistencia. Me gusta pensar en ti; en poco tiempo te has convertido en lo mejor de mi vida… ese es tu poder, tu encanto.
Escuchando a Alejandro Sanz, me recordó una de las frases más apasionadas que he escuchado en mi vida: “Yo te puedo contar como es una llama por dentro”. Volvio a mi con renovada fuerza, y de golpe volvi a entender la frase en todo su esplendor. La fuerza, la intensidad, la decisión, esa pasión que sobra en mi vida, pero falta en la tuya. Es algo que quiero compartir, darte por completo, ser tu fuerza, tu valor.
Quiero dejar de ser en tu vida solo el sol que ilumina, y transformarme como el sol que empieza a entrar por esta ventana, que calienta y da vida. (: